Paisaje en escala de grises
Dibujo

Lograr la sutileza del trazo y el manejo de la presión, son los vehículos para modular el dibujo, para transmitirle sensibilidad, luz y sombra.

8hs

$3600

Martínez, GBA

Qué aprenderás en clase

El dibujo es un campo fundamental dentro del trabajo del taller. Como obra en sí mismo, es un formato que abarca el dibujo a lápiz y carbonilla, pasteles al óleo y a la tiza, acuarela y tintas, y técnicas experimentales que incluyen materiales inusuales, como ceras y aceites. El dibujo automático, el trazo espontáneo, incentivan el lado derecho del cerebro (ver curso). Las técnicas como tintas de colores, o lápices acuarelables, permiten el juego con los efectos azarosos del agua, la imaginación infinita que despiertan las manchas. El saber extraer de ellas la forma, es una de las prácticas más divertidas y creativas. El dibujo se concentra en los valores de luz y sombra, dados por el tono del lápiz, el tipo de grafito, y cómo lo manejamos, la presión o soltura que ejercemos sobre él. La luz lo es todo para el dibujo. Y el color, es un elemento que aparece en forma de agua, traslúcido, componiéndose en veladuras que le dan cuerpo a la imagen. También puedes trabajar el dibujo con color saturado, acercándote a la pintura, bordeando un límite interesante a explorar, y quizás, introducirse en el mundo del color y la pintura. Componer un buen dibujo tiene que ver con ser conscientes de su estructura total, los contrapesos y espacios, los equilibrios, los pasajes y relaciones entre los objetos, fondos y figuras. Esta habilidad, la visión de totalidad, se adquiere luego del ensayo de una serie de temas, que explico a continuación con mayor detalle cono introducción.

Algunos temas que tratamos en las clases (click en cada uno para leer)

El modelo

La línea, el punto y el plano

El espacio

El dibujo en negativo

La figura humana

La proporción

Contrastes de luz

Texturas

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índice
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Próximas sesiones

Mayo - Junio grupos:.

MIércoles 15 a 17hs.

Viernes 14 a 16hs

2hs semanales, total 8hs mensuales.

Política de cancelación

 

Si eres alumno y debes cancelar una clase y quieres reprogramar, es necesario avisar con un día de anticipación, 24hs. Todas las semanas, queda guardado el lugar de cada alumno. Con esta regla de convivencia, al dar aviso un día antes, se libera espacio para disponer de él y que otro pueda recuperar. La concelación de una reserva se bonifica hasta 24hs antes del inicio del curso.

Detalles del contacto

+54911 6962 9119
laugerscovich@gmail.com
Martínez, GBA.


 

Recursos para el Dibujo

 

El modelo

Los modelos de referencia que usamos en el taller, van desde objetos de la naturaleza, plantas, árboles, cristales, o animales. También, hacemos clases en las cuales nos dibujamos en sesiones cortas para tener un modelo de figura humana. Si al grupo le interesa especialmente, se convoca un modelo vivo profesional. La observación y su entrenamiento, es la puerta principal para aprender a dibujar. Primero, se aprende a VER. Sin los velos del modo verbal, o simbólico, el cual funciona como una bruma que nos impide observar las proporciones verdaderas, las luces y sombras, el espacio que rodea a la figura. Este proceso de pasar del modo verbal al visual, se realiza a través de ejercicios puntuales de dibujo con el lado derecho del cerebro, que incluyo en las clases regulares. También tienes un curso específico e intensivo sobre esta nueva técnica.

La línea, el punto y el plano

Los elementos básicos del dibujo, a través de los cuales cobra forma, son estos tres. Manejarlos bien, implica un entrenamiento de la mano y la postura, que enseño en ciclos sucesivos al inicio de las clases. Regular la presión del lápiz, conocer los diferentes grafitos y sus efectos, o generar planos continuos, lisos, pasajes de luz, degradés, son herramientas de destreza que necesitas a la hora de encarar un dibujo artístico. El pulso, la línea recta, o los patrones lineales, las texturas y el espacio, se trabajan hacia el final de esta serie de elementos básicos. Existe un curso específico sobre los elementos básicos del dibujo, que suelo repetir en dos ediciones cada año. Ver curso.

El espacio

Merece un apartado especial, ya que es un concepto, y no un objeto concreto. La noción de espacio, se comprende al entrenar el pasaje de la visión en negativo (ver explicación siguiente). Es decir; el ojo, pasa de ver solamente objetos sobre un fondo, para ver al mismo fondo como una forma, y darse cuenta de su amplitud, dimensión, escasez o exceso de espacio. Los grandes pintores y dibujantes (y también los escultores que llegaban a modelarlo, como H. Moore), eran expertos en manejar tanto la forma como los fondos, los espacios entre figuras y objetos. El espacio también tiene una forma, que descubrirás a medida que entrenemos esta visión particular, el ver “la nada” como un objeto, tan -o más- importante que los demás.

El dibujo en negativo

Como describí anteriormente, el espacio es tan fundamental como la forma. El cerebro izquierdo, no comprende esto, y lo desestima, porque allí “no hay nada” importante, o interesante para él, que se centra en objetos y símbolos. Pero el considerarlo, hará que tu obra se complete y complemente. El dibujo en negativo, que es un modo de dibujar viendo este espacio como prioritario, en cierta forma es una visión forzada al inicio. Pero luego aprendes a intercalar ambas visiones, la positiva y negativa, cuando cada una sea necesaria. Para abrir el espacio en negativo, utilizo un ejercicio de puntos, en los cuales distribuyes la forma teniendo en cuenta el fondo y no los mismos puntos. Es necesario experimentarlo, para comprenderlo en su totalidad (como todos los ejercicios que activan el lado derecho del cerebro). Puedes ver este curso aquí y sus ejercicios.

La figura humana

Es una de las materias que coronan el estudio de las formas. Se suele aprender con posterioridad al manejo de las herramientas y los elementos básicos. Sin embargo, de acuerdo al planteo de la obra de cada alumno  -si la figura ocupa un rol preponderante- adelanto su estudio para que logre plasmarla con mayor veracidad, y modelar sus gestos, expresiones, con fluidez. El estudio del cuerpo humano para el dibujo, se compone de 4 elementos: la observación de formas naturales, modelos vivos, paralelamente a la comprensión de la anatomía (huesos y músculos), que dan el entendimiento de cómo funciona la forma, el porqué sobresalen volúmenes o existen sombras, como consecuencia de la anatomía. El tercer elemento, es la proporción, estudiada a través de clases específicas sobre cuerpo y rostro. Por último, se estudia con modelos de dibujos o pinturas, fotografías, estudios de otros artistas que han indagado en la estructura humana. Y cuando estos cuatro elementos están bien entrenados, la figura recobra vida, volumen, luz y sombra, expresión y movimiento.

La proporción

Al igual que en la figura humana, existen proporciones para casi todos los objetos, sobre todo los naturales. Poseen ciertas leyes que es necesario aprender. Un árbol, también tiene una cierta proporción y lógica fractal, es decir, que sus ramas reproducen la forma total del árbol. La proporción y la perspectiva, son los estudios de la relación entre las medidas, en concordancia al punto de vista del observador. Incluirlo, es fundamental para realizar un dibujo proporcionado, o correcto visualmente, ya que existen “deformaciones” visuales, aún más pronunciadas (la perspectiva es en definitiva, una deformación) que se denominan escorzos. Toda forma perpendicular al plano de la visión, se transforma en un escorzo, el cual pierde la proporción original, para adquirir otra, la que vemos debido a nuestra posición relativa. Conjugar el estudio de la figura humana y del espacio, comprendiendo las leyes del plano de la visión, hará que la obra goce de buenas proporciones.

Contrastes de luz

La luz y la sombra, son los elementos que constituyen el dibujo. Que le dan el volumen y el tratamiento de espacio que requiere cada obra. Los contrastes se logran con la modulación de la línea. Dar forma es modelar y dar luz se denomina, modular. Tanto la línea como el plano, contienen algún grado de luz. Desde los grises a los tonos bajos, oscuros, se adquieren a través de una suave presión constante, o reforzada. Registrando el máximo que la herramienta puede dar, y que la mano aprende a manejar. La coordinación de estos tres: visión-mano-herramienta, es una habilidad que se gana a través de una serie de ejercicios, que comienzan con la línea modulada, desde el máximo de luz (desaparece a la vista), hasta el máximo de oscuridad (cuya fuerza rompe el grafito). Entonces, tienes el espectro completo de luz, has experimentado todos los grados posibles que la herramienta puede brindarte. Saber transmitirle esa presión, hará que tus dibujos sean fluidos, y “desaparezca el lápiz” como medio, apareciendo la obra como forma, o volumen. Las sombras que se ven en los objetos, tienen diferentes nombres debido a su origen, y a lo largo de varias clases aprenderemos a proyectarlas, a comprender su lógica, mediante modelos geométricos o calcos de yeso, que revelan un cúmulo de sombras, para transmitirle a la mano, ya entrenada, esa descodificación y agudeza visual. El dibujo en determinado momento, “sale” mágicamente del plano del papel.

Texturas

Uno de los temas fascinantes del dibujo es saber crear diferentes texturas. Este es un capítulo avanzado en el entrenamiento de la mano, ya que ella está libre de tensión, responde a los movimientos necesarios y a la presión capaz de regular exactamente la luz, para generar por ejemplo, un plano texturado contínuo. Las texturas son la piel de los objetos, dan sensación de “tacto visual”, como si fueran rugosas, ásperas o suaves, esfumadas de acuerdo al efecto generado. Estos efectos enriquecen el dibujo y además, lo acercan al mundo natural, poblado de miles de texturas y superficies que se superponen, o rodean, generando un interés especial en el observador. El movimiento gestual para las texturas, es el de una mano que responde, que es suelta, pero a la vez precisa. En el estudio de las texturas, hago participar al sentido del tacto, como su principal lector. La mano posee infinidad de terminaciones nerviosas, capaces de descubrir los objetos por su superficie y forma (sentido háptico). Luego de “ver” los objetos con ojos cerrados, los dibujamos teniendo sólo la información táctil-háptica. El dibujo del mismo objeto y su textura, se verá nutrido por esa experiencia sensorial. A su vez, animo a cada estudiante a tocar las formas tangibles antes de dibujarlas, por ejemplo, acercarse a la flor o al árbol, sentir su corteza, y luego alejarse para volcarla en el papel. El dibujo, reúne más información que únicamente el sentido visual. Y desarrollar esos sentidos, así como el de la Totalidad, es una de las tareas de la enseñanza avanzada, para quienes quieran profundizar en este arte.